El Ekeko llega cada vez más lejos

El Ekeko llega cada vez más lejos

Casitas de vidrio con jardín y segundo piso están una tras otra, cual si fueran un barrio de ensueño, un mundo en pequeñito donde todos nuestros anhelos y necesidades parecen hechos realidad. Así se ve el puesto de Celia Gandarillas, artesana desde joven y que hasta hoy cuenta más de treinta años de vender en la feria de las Alasitas, y quién además de manualidades en vidrio, ofrecetambién,herramientas de trabajo, terrenos, víveres para que no falte la canasta familiar y amuletos para la buena salud, la fortuna en el amor y el dinero, sapos de yeso que fuman y escobas en miniatura “para barrer todo lo malo” entre otros.

“Usted tiene que comprar con fe” afirma enérgicamente doña Celia, mientras explica a sus clientes que deben hacer para que le funcionen todas las cábalas que el 24 de enero se acostumbran, rituales que van desde la tradición de comprar a medio día todo aquello que se desea, el sahumerioaymara, y la fusión entre lo andino y lo occidental, como el intercambio de billetitos en las iglesias (para pagar deudas), la bendición de un sacerdote a la compra realizada y la extraña adaptación de otros cultos, puesto que la novedad este 2015 son las esculturas dedicadas al año de cabra extraída del zodiaco chino.

La Alasita nació en La Paz

Si bien se han realizado varias investigaciones, no se ha definido un origen preciso de la fiesta de la miniatura, la mayoría de los antecedentes se basan en mitos y leyendas. Una de las más conocidas se basa en el libro “Leyendas de mi Tierra” de Antonio Díaz Villamil que narra una historia de amor entre 2 campesinos en 1781 durante el cerco indígena liderado por Tupac Katari. Los protagonistas Isidro Choquehuanca y Paula Tintayaterminan en lados opuestos del cerco e Isidro lleva alimentos secretamente a Paula y Josefa de Rojas, esposa del Gobernador Sebastián Segurola. En libro se menciona sobre el símbolo de amor entre los jóvenes, una estatuilla que hace referencia al dios de la abundancia y la fertilidad, por lo que luego de sobrevivir al cerco,Segurola, en agradecimiento mediante una ordenanza en 1783, dispone el cambio de la fiesta tradicional del Ekeko del mes de diciembre al 24 de enero para que coincida con la fiesta de la Virgen de Nuestra Señora de La Paz.

Se cree que Alasita deriva de diferentes vocablos: del verbo aymaraAlathaña que significa: comprar, del verbo aymaraChhalaqa o Chhalaqasiña cuyo significado es intercámbiame y de la festividad incaica llamada Sitwa o AlauiSitua y sería una fiesta ritual del Eqeqo, de las takas y de las illas vinculadas a la fertilidad y a la salud, sin embargo lo que sí está claro es que Alasitas nació en La Paz.

La feria crece y nace cada año

Aurora Ucusu, es artesana mayorista hace más de 20 años en la feria de la Alasita: “al principio, vendíamos aquí adentro” recuerda, refiriéndose al llamado “parque de los monos”, y continúa, “luego nos han llevado a la calle Yungas, de ahí a la Tejada Sorzano, a la Terminal y luego hemos vuelto” afirma.

Quizás sea esta la dinámica repetida desde principios del siglo XX, puesto que al pasar la feria por diferentes barrios de la ciudad de La Paz, “alguien siempre se ha quedado” como dice doña Aurora, artesanos que agrupados y bien organizados decidieron quedarse en los mismos asentamientos que dejara la feria “oficial” de las Alasitas.

Parece no haber distrito que no posea su propia muestra, por lo menos el 24 de enero, si bien en algunos barrios son sólo exposiciones de un día, aparecen vistosas en San Pedro, Plaza Murillo, San Francisco, San Antonio, en fin, también la zona sur y zonas periféricas ofrecen un lugar donde comprar aquellos bienes que los creyentes quieren ver materializados.

Tradición paceña, tradición nacional

Lo mismo sucede en El Alto. Roberto Paz Huanca, representante de los productores de manufactura artesanal en la joven ciudad, refiere: “son variados los puntos donde se instalan nuestros compañeros”, pero puesto que ésta ciudad se caracteriza por ser grande y contar varios distritos alejados unos de otros, son grandes las ferias que se organizan y que permanecen varios días como muestras oficiales de cada sector.

“Los puntos más grandes son el sector sur en Villa Dolores, sector Norte en la Plaza La Paz, el distrito 3 en la Plaza de la Cruz” afirma Paz Huanca. Sin embargo, al igual que en los barrios de La Paz, en el Alto aparecen aquellas exposiciones de un solo día, mismas que generalmente surgen por los alrededores de las parroquias e iglesias católicas.

Así junto con el crecimiento poblacional y la migración, Alasitas también se ha expandido hasta otros departamentos como Oruro, Cochabamba y Santa Cruz donde se realiza la feria en diferentes fechas. En algunos lugares donde la presencia de paceños es elevada también se celebra esta fiesta de la miniatura, donde residentes rememoran sus tradiciones el 24 de enero, venerando al Ekeko, Dios de la Abundancia y depositando en él sus esperanzas de un futuro mejor en el amor, la salud y la fortuna.

Mónica Jiménez M.

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