Movimientos populares de Brasil amplían la campaña por “Directas Ya”. El gobierno de Temer se hunde en graves denuncias de corrupción y la crisis económica tiende a empeorar en el país.

Movimientos populares de Brasil amplían la campaña por “Directas Ya”. El gobierno de Temer se hunde en graves denuncias de corrupción y la crisis económica tiende a empeorar en el país.

En poco más de seis meses, el gobierno de Michel Temer, surgido de un golpe parlamentario contra Dilma Rousseff, está bañado de denuncias de corrupción y en medio de un escenario de empeoramiento de la crisis económica en el país. El número de trabajadores desempleados debe aumentar del actual 12% para el 14% en el 2017. Solamente la industria de São Paulo prevé el despido de 150 mil personas el próximo año. Y la economía no da señales de reacción, con el Producto Bruto Interno (PBI) sufriendo la cuarta caída consecutiva en el año y con pocas perspectivas de crecimiento en el futuro.

Como respuesta a ese ambiente, el gobierno intenta aprobar medidas del llamado “ajuste fiscal” que afectarán la garantía de derechos sociales y pueden comprometer las condiciones de vida de la población, especialmente a los sectores más pobres. Con la aportación definitiva de la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) 55, el pasado jueves (15), el presupuesto en salud, educación, saneamiento básico, transporte y todos los otros servicios públicos quedará congelado por los próximos 20 años.

Ahora, la última noticia es la reforma del Sistema de Seguridad Social que, si es aprobada de la forma en que fue presentada por los sectores oficialistas, va a obligar a las personas a trabajar por 49 años para recibir la jubilación integral, además de imponer una edad mínima de 65 años para recibir el beneficio y establecer reglas para dificultar las jubilaciones de los trabajadores rurales.

Ese programa económico, que no pasó por las urnas, está siendo dictado por un presidente cada vez más vinculado a denuncias de corrupción. La resonante declaración premiada de ex directores de la empresa constructora Odebrecht ya comenzó a tener efectos.

Temer es acusado de recibir recursos provenientes de coimas de aquella firma. Recientemente, el asesor y amigo particular de Temer, el abogado José Yunes, pidió la renuncia del cargo en la Casa de Gobierno, después de su nombre haber sido citado en la declaración premiada del ex ejecutivo Claudio Melo Filho. Según la declaración, parte del envío de 10 millones de reales [3 millones de dólares] realizado por la constructora al PMDB, a pedido de Temer, fue entregado en efectivo en el escritorio de Yunes.

El presidente niega la acusación, pero ya comenzó a enfrentar resistencias en su base de apoyo social y parlamentaria, que lo han sustentado en el poder hasta ahora. Se especula que, si aumenta la presión, Temer puede hasta renunciar o sufrir un proceso de desplazamiento del cargo que, de ocurrir el año próximo, va a permitir que el Congreso Nacional, con más de la mitad de los parlamentarios vinculados a escándalos, escojan de forma indirecta a otro presidente de la República.

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