Bolivia reduce a la mitad la proporción de personas que viven en situación de subalimentación crónica

Bolivia reduce a la mitad la proporción de personas que viven en situación de subalimentación crónica

El pasado miércoles 27 de mayo se realizó el lanzamiento del “Estado de la Inseguridad Alimentaria” (SOFI) en el mundo donde se dio a conocer que el Estado Plurinacional logró cumplir con la meta 1 de los Objeticos d Desarrollo del Milenio (ODM); gracias a este logro, el presidente Evo Morales fue invitado por el Director de la FAO para recibir en Roma, en junio, el merecido reconocimiento.

Según el informe de SOFI, publicado por le Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Bolivia redujo los niveles de mala alimentación de 38% en 1990 al 15% hasta el 2015, sumándose a los 72 países del mundo y a los 16 de América Lana y El Caribe que también lograron la meta reducción del hambre establecidos en los ODM.

También se dió a conocer que el número de personas con subalimentación crónica se redujo de 2.6 millones de bolivianos a 1.8 millones entre los mismos años; gracias a este logro, Bolivia se ubica en la lista de los 16 países de la región de América Latina y el Caribe que han alcanzado la meta de los ODM en relación al hambre y el Presidente será reconocido en Roma por esta labor en junio de la presente gestión.

Tareas que contribuyeron en la reducción de la pobreza
• Combinación exitosa entre crecimiento económico inclusivo y políticas sociales,
• Cambios en el Marco Legal e institucional,
• Políticas públicas a corto y largo plazo,
• Participación de diversos actores en las políticas a corto y largo plazo.

Desafíos para Bolivia
• Consolidar los avances y redoblar esfuerzos para continuar en la ruta hacia la erradicación de la subalimentación crónica.
• Avanzar hacia la sostenibilidad y eficiencia de los sistemas alimentarios: Pérdidas y desperdicios de alimentos y adaptación al cambio climático.
• El sobrepeso y la obesidad se han convertido en un desafío creciente tanto en la región como en el mundo.

Datos a nivel mundial

Según el informe sobre el hambre de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el número de víctimas del hambre a nivel mundial se redujo de 1011 a 795 millones del año 1992 al 2015, siendo el próximo objetivo la erradicación; este hecho supone que casi una persona de cada nueve ya no pasa por situación de hambre.

En cuanto a las regiones en desarrollo, la prevalencia de la subalimentación, se redujo al 12,9% de la población, respecto al 23,3 % de hace un cuarto de siglo, según el SOFI 2015, publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

La mayoría de los países analizados por la FAO, 72 de 129 alcanzaron la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de reducir a la mitad la prevalencia de la subalimentación en 2015, mientras que las regiones en desarrollo no lo alcanzaron por un pequeño margen. Sin embargo, 29 países cumplieron el objetivo más ambicioso establecido en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación en 1996, en sentido de reducir a la mitad la cifra absoluta de personas subalimentadas hasta el 2015.

“El haber casi alcanzado las metas sobre el hambre de los ODM nos muestra que podemos realmente eliminar el flagelo del hambre en el curso de nuestras vidas. Debemos ser la generación del Hambre Cero. Ese objetivo debe integrarse en todas las intervenciones públicas y en el centro de la nueva agenda de desarrollo sostenible que se establecerá este año”, afirmó el Director General de la FAO, José Graziano da Silva.

Grandes logros en un entorno difícil
El informe señala también que los fenómenos meteorológicos extremos, los desastres naturales, la inestabilidad política y los conflictos civiles impidieron el progreso que 24 países africanos se enfrentan a la crisis alimentaria, continua el hambre a nivel mundial ya que alrededor de una de cada cinco personas subalimentadas vive en crisis y6 aun existe altos índices de vulnerabilidad a la muerte y la enfermedad.

Las tasas de hambre en los países que sufren de crisis prolongadas son más del triple que en otros lugares. En 2012 unos 366 millones de personas vivían en situaciones de hambre, de las cuales 129 millones estaban subalimentados, lo que supone el 19 % de todas las personas que padecen inseguridad alimentaria en el planeta.

Sin embargo, junto a estos retos, la población mundial ha aumentado en 1 900 millones desde 1990, con lo que la reducción del número de personas hambrientas es más significativa, dice el informe.

Luces y sombras en el mapa del hambre
Las mayores reducciones del hambre se lograron en Asia oriental y hubo un progreso muy rápido en América Latina y el Caribe, el Sudeste asiático y Asia Central, así como en algunas zonas de África, demostrando que el crecimiento económico inclusivo, las inversiones agrícolas y la protección social -junto con la estabilidad política, hacen posible la eliminación del hambre.

África subsahariana es la región con más prevalencia de subalimentación del mundo: el 23,2 %, casi una de cada cuatro personas. Sin embargo, los países africanos que invirtieron más en la mejora de la productividad agrícola e infraestructuras básica alcanzaron sus metas de hambre de los ODM, en particular en África occidental.

La proporción de personas que padecen hambre en América Latina y el Caribe redujeron del 14,7 % al 5,5 % desde 1990, mientras que la proporción de niños con falta de peso (de menos de 5 años de edad) se redujo, de 7,0 a 2,7 %.

En Asia se observaron tendencias desiguales en diferentes regiones. Los países de Asia oriental y el Sudeste asiático lograron la reducción constante y rápida de ambos indicadores de la malnutrición, impulsados por la inversión en infraestructuras hídricas y saneamiento, así como por perspectivas económicas favorables.

En Asia meridional, la prevalencia de la subalimentación disminuyó de 23.9% a 15,7%, siendo el progreso mayor en la reducción de la insuficiencia ponderal entre los niños pequeños.

En África del Norte prevalece la subalimentación por debajo del 5%, a la vez que la calidad de la dieta representa una creciente preocupación en la región, que experimentó un aumento de la prevalencia del sobrepeso y la obesidad.

En Asia occidental, donde las condiciones de higiene son en general satisfactorias y las tasas de insuficiencia ponderal en los niños son bajas, la incidencia del hambre se incrementó por la guerra, conflictos civiles y secuelas de un elevado número de migrantes y refugiados en algunos países.

Prensa Rural

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