Dolor, luto, llanto y sed de justicia fue el marco del entierro de la niña Abigaíl

Dolor, luto, llanto y sed de justicia fue el marco del entierro de la niña Abigaíl

Día lluvioso,  lágrimas, indignación y dolor, fue el marco del entierro de la niña Abigaíl en el Cementerio General de la ciudad de La Paz,  al que asistieron miles de personas, principalmente madres de familia.

La menor murió la madrugada miércoles en el Hospital del Niño, tras estar cinco días en terapia intensiva por las graves heridas que recibió por las brutales golpizas de su padre y su madrastra.

Consternados e impotentes ante el cuerpo sin vida de la pequeña de 7 años, los asistentes al entierro demandaron la aplicación dura de la justicia contra los responsables de este crimen, incluso se volvió a hablar de la pena de muerte.

De manera espontánea,  centenares de vecinos de La Paz y El Alto se fueron hasta el Cementerio General para esperar el féretro de la pequeña niña con carteles  en mano que decía: “Que Diosito te tenga en su gloria Abigail”, otras gritaban justicia para Abigail y pedían cadena perpetua para el padre y la madrastra de la menor.

Entre las personas hubo quienes expresaron que no se imaginan cómo sufrió la niña y cómo nadie salió a defenderla.  “Hay niñas y niños que sufren, tenemos que parar la violencia no podemos permitir que estos hechos continúen”, expresó una persona que se dio cita al camposanto.

La banda de la Policía entonó la música fúnebre al momento en que el ataúd ingresaba al Cementerio General cargada por efectivos policiales. Dos columnas de efectivos del orden hicieron cinturones para evitar que la gente los rebase. A los llantos de las personas se sumaron las nubes grises de La Paz.

El viceministro de Seguridad Ciudadana, Carlos Aparicio, informó que se presentó un memorial para que el Ministerio de Gobierno se constituya en parte del proceso, con el fin de demandar la máxima sanción por el delito de infanticidio.

“Abigail es un símbolo de lucha, es un ángel de la guarda. Además, las autoridades tenemos que demostrar que la sanción sea ejemplar y nunca más ocurra un hecho semejante. También queremos que las alcaldías inviertan en el capital humano de nuestros niños; (es decir) que no sea una solución el meterlos a un orfanato o un hogar donde, en muchas ocasiones, sufren de vejaciones y maltratos”.

El  último adiós a Abigaíl se vio matizada por globos blancos que se soltaron.

En medio del día gris y de mucho dolor, llamó la atención que en homenaje a la niña Abigail se suelten globos blancos, como una señal de que la pequeña ahora en descansa en paz, que finalmente encontró el amor que jamás tuvo en casa.

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