Transnacionales enemigo común de los países Latinoamericanos

Transnacionales enemigo común de los países Latinoamericanos

Las compañías multinacionales han pasado a controlar la mayoría de los sectores estratégicos de la economía mundial: la energía, las finanzas, las telecomunicaciones, la salud, la agricultura, las infraestructuras, el agua y de la alimentación, la crisis capitalista que hoy vivimos no ha hecho sino reforzar el papel económico y la capacidad de influencia política de las grandes corporaciones, que tan pronto hacen negocio con los recursos naturales.

Ulisses Manaças, dirigente del Movimiento Sin Tierra (MST) del Brasil, estuvo presente en el Foro Andino Amazónico de Desarrollo Rural compartiendo experiencias de lucha y resistencia de los movimientos sociales con el título “Represas, desarrollo y planes de vida de comunidades rurales brasileras”.

Las hidroeléctricas proporciona el 80 % de la energía que genera Brasil, y la construcción de represas ha constituido una amenaza permanente contra los pueblos indígenas que viven en riesgo de que sus territorios terminen inundados y se vean obligados a abandonar sus hogares y a migrar hacia otros territorios, así como quedarse sin posibilidades de una explotación sostenible de los recursos del bosque para garantizar su subsistencia. Los problemas derivados de la construcción de estas represas, están vinculados también a la concentración de tierras cultivables en manos de las transnacionales, que terminan expulsando a los pequeños productores de sus tierras y concentran cada vez más la producción y la distribución de alimentos a escala mundial.

En el Brasil la lucha que se tiene, es juntar nuevamente a las bases para traer nuevamente la Reforma Agraria en la Agenda Nacional ya que el Gobierno de Brasil ha marginado los derechos de los indígenas priorizando los sectores de áreas de exportación, el industrialismo dejando al margen la agricultura tradicional y campesina. A comparación de Bolivia, en Brasil existe una variación muy interesante primero que los campesinos brasileros son una parte muy pequeña de la población, pero en Bolivia representan un poder económico y social además de ser la mayor parte de la población, entonces en Brasil los sectores campesinos han sido relegados y minimizados por el mismo gobierno, en tanto que en Bolivia tienen un gobierno con un compromiso social hacia estos sectores, además cabe resaltar que las organizaciones poseen una voz que no pueden ser callada fácilmente como se lo hace en Brasil. No obstante, Bolivia no tiene los recursos económicos, entonces es ahí donde se concentran los capitales de las transnacionales, que son los enemigos centrales no solamente de Brasil y Bolivia sino también de Argentina, Ecuador, Perú y porque no decir de toda latinoamérica ya que estas ejercen un poder que puede llegar a nivel del mismo.

Sobre el tema el Periodista Leonardo Rossi, quien tiene una experiencia en problemáticas ligadas al extractivismo y el agronegocio, las voces silenciadas por el “Agronegocio” y la resistencia de los pueblos fumigados de Argentina indico que en su país que es considerado el primer actor en la exportación de soya y que en la última década el negocio ha crecido de manera agigantada en su producción, siendo una pieza fundamental en la economía del País duplicado su producción y desmontando a la fecha 3.000.000 de hectáreas, causando problemas en el país a esto se sumo que el consumo de agroquímicos como plaguicidas ha incrementado en un 85% siendo que 12 millones de personas que viven en regiones periurbanas conviven con la aplicación de agrotóxicos correlacionado con más del 30% de personas que mueren por cáncer, esto es alarmantemente indicó Rossi

Asimismo “En los últimos 20 años se naturalizó producir alimentos utilizando cantidades crecientes de venenos, como si los herbicidas o las insecticidas no actuaran sobre los humanos” La producción y el consumo de alimentos cargados de residuos, de venenos, que generan enfermedad y nos alejan de la seguridad alimentaria. Parece que desde su inicio, el instalado discurso de que la tecnología necesariamente es buena, que es progreso, y que por ejemplo el glifosato era absolutamente inocuo que venía respaldado por la aprobación de los Estados Unidos “Instalándose que la idea de que este modelo era sumamente seguro. Entonces no es fácil retroceder a esta idea”

Por otra parte, el representante de la CSUTCB Ibsen Quiñones manifestó sobre las transnacionales que en Bolivia se está haciendo una lucha por medio de la cultura de la diplomacia, se necesita organizar, articular a los procesos de los pueblos para la lucha. EL cambio que se tuvo en Bolivia se hiso por medio de la unidad de los pueblos y es necesario defender lo que se conquisto, ahora hay que luchar contra las transnacionales, contra el capitalismo, son estas las que tiene sus regionales en Latinoamérica, son estos que nos ganaron la subjetividad, que nos hicieron creer que éramos pueblos sin alma, esclavos nada mas, en nuestra realidad nacional, pero hoy en día sabemos de dónde somos, de donde vinimos y a donde queremos ir. Cada nación tiene su visión y su misión y en ese entendido necesitamos unirnos con fallas, con errores pero unidos para así de esta forma juntos salir adelante y enfrentar al enemigo común.

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