Es la tesis de Pulacayo un documento vigente?

obrero, así como también propiciaban el ascenso de la clase obrera por medio del voto al parlamento.

Por todo ello en base a los setenta mil obreros mineros aglutinados en la FSTMB la tesis de pulacayo propone firmemente ser la clave de la revolución futura en nuestro país considerando  a la clase  campesina como un organismo casi inexistente.

Es así cómo, en la década del ’40 del siglo pasado, quedó constituida la matriz político-organizativa-ideológica del proletariado minero, columna vertebral del movimiento obrero boliviano en los siguientes 40 años.

Un documento que proclama la alianza obrero-campesina pero no adopta como propias las reivindicaciones fundamentales del campesinado indígena-originario, que no plantea la construcción de una dirección revolucionaria y los organismos de poder dual.

Hoy por hoy sin duda este mismo movimiento considerado otrora como un organismo casi inexistente, se consolida demográficamente según datos del Instituto Nacional de Estadística  (INE)  – Censo 2012, con Un millón doscientos cincuenta y dos mil setecientos y cincuenta trabajadores agropecuarios lo cual significa, que 29 de cada 100 Bolivianos trabajan en el campo, organizados en grandes estructuras sindicales con presencia nacional.

Por ello es hora de proponer una antítesis al documento de pulacayo con relación a la Central Obrera Boliviana y nuestra actual coyuntura política, de la mano del movimiento

 

Por todo ello en base a los setenta mil obreros mineros aglutinados en la FSTMB la tesis de pulacayo propone firmemente ser la clave de la revolución futura en nuestro país considerando  a la clase  campesina como un organismo casi inexistente.

Es así cómo, en la década del ’40 del siglo pasado, quedó constituida la matriz político-organizativa-ideológica del proletariado minero, columna vertebral del movimiento obrero boliviano en los siguientes 40 años.

Un documento que proclama la alianza obrero-campesina pero no adopta como propias las reivindicaciones fundamentales del campesinado indígena-originario, que no plantea la construcción de una dirección revolucionaria y los organismos de poder dual.

Hoy por hoy sin duda este mismo movimiento considerado otrora como un organismo casi inexistente, se consolida demográficamente según datos del Instituto Nacional de Estadística  (INE)  – Censo 2012, con Un millón doscientos cincuenta y dos mil setecientos y cincuenta trabajadores agropecuarios lo cual significa, que 29 de cada 100 Bolivianos trabajan en el campo, organizados en grandes estructuras sindicales con presencia nacional.

Por ello es hora de proponer una antítesis al documento de pulacayo con relación a la Central Obrera Boliviana y nuestra actual coyuntura política, de la mano del movimiento indígena originario campesino por todo lo que significa la actual revolución cultural y productiva que se viene sucediendo en nuestro país desde hace una década.

Comentarios

comentarios

Deja un comentario