El Gobierno alista nuevas obras para acabar con los problemas de agua en La Paz y El Alto

El Gobierno alista nuevas obras para acabar con los problemas de agua en La Paz y El Alto

La Paz, 17 de julio (Prensa Rural).- El trasvase Pongo-Hayllani-Estrellani, las nuevas represas Chacaltaya, Pampalarama y Alpaquita, y proyecto llamado El Alto Peñas son los proyectos con los que el Gobierno nacional busca acabar los problemas de abastecimiento de agua potable en La Paz y la urbe alteña.

El anuncio fue dado por el presidente Evo Morales, quien el domingo inauguró la represa Hampaturi Alto, obra que tuvo una inversión de Bs 132,5 millones, financiados por el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, mediante un crédito de la CAF, y el aporte de EPSAS.

La presa de hormigón cuenta con 217 metros de longitud y 34, de altura, un vertedero de excedencias, torre de toma, disipador de presión, caseta de válvulas y trabajos complementarios.

Los nuevos proyectos

El trasvase Pongo-Hayllani-Estrellani tendrá aproximadamente una inversión de 95 millones de bolivianos. El Jefe de Estado indicó que la obra ya está en marcha y que el trabajo terminará en diciembre de este año.

Además, dio a conocer que se construirán tres represas más en la cuenca alta del Choqueyapu que se denominarán Chacaltaya, Pampalarama y Alpaquita. De este total, dos ya tienen contrato para empezar la construcción.

A estos proyectos se suma el llamado El Alto Peñas que tiene una inversión de 918 millones de bolivianos, cuya función será abastecer de agua a la ciudad de El Alto y a la ciudad de La Paz en parte.

“Siempre, trabajando de manera conjunta, podemos resolver los problemas como los que se presentaron”, mencionó, recordando la crisis de agua que se presentó el año pasado.

Antecedentes

Durante la gestión anterior, el desabastecimiento de agua potable fue el problema principal de las familias paceñas debido a que las represas no lograron almacenar el líquido elemento a causa de la falta de lluvias. La denominada crisis del agua comenzó el 7 de noviembre, cuando la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS) aplicó de manera sorpresiva un cronograma de racionamiento hasta enero, lo que provocó el malestar vecinal.

La situación obligó al Gobierno nacional a aplicar un plan de emergencia mediante la tarea conjunta entre FFAA, los ministerios de Medio Ambiente y Agua, de Salud, de Planificación, de Desarrollo Rural, de Economía, de Defensa y de Comunicación.

La campaña estuvo enfocada a abastecer de agua potable a las familias de La Paz y El Alto, sobre todo a las unidades educativas y hospitales. Incluso se reveló que el Ejecutivo optó por el bombardeo de nubes con cartuchos de yodo de plata mediante la denominada “Operación Lluvia Soberana” que permitió que las represas puedan lograr los niveles necesarios de agua. Esta tecnología tuvo una inversión de 500 mil dólares.

El ministro de Medio Ambiente y Agua, Carlos Ortuño, se refirió el domingo a Hampaturi Alto: “Esta obra, la de Hampaturi Alto, no es una obra aislada o una medida paliativa, es parte de un ambicioso plan de mediano plazo para que toda la región metropolitana de La Paz pueda hacer frente a los problemas del cambio climático y las sequías”, expresó.

Dijo que para atender el tema del abastecimiento del agua en las ciudades de La Paz y El Alto existe una inversión de más de 700 millones de bolivianos.

Resaltó que actualmente existen cinco represas, pero que con Hampaturi Alto y, las tres que se construirán, habrá nueve.

En representación del pueblo originario de Hampaturi, la dirigente Sandra Mamani, a tiempo de agradecer la construcción de la infraestructura, sugirió el cuidado que hay que tener con el agua. “Es un recurso natural que nos la da la Pachamama”, manifestó.

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