Bolivianos vivieron y recordaron a plenitud la fiesta de Todos Santos.

Bolivianos vivieron y recordaron a plenitud la fiesta de Todos Santos.

La celebración de la llegada de los seres queridos desde el más allá  es una festividad que une a todas las familias en nuestro país, que desde días antes  se reúnen para  recibir a sus seres queridos que partieron del mundo terrenal.

En esta fecha la familia del ajayu  que ya no se encuentra entre  los vivos debe preparar una mesa con bebidas y alimentos  que eran del agrado del difunto para que al medio día del primero  esté pueda servirse.

El antropólogo  Cancio Mamani cuenta que las mesas de Todos Santos se divide  en tres espacios, el espacio superior, un mundo lejano, el mundo de arriba. Es la región del universo donde moran algunos dioses. Espacialmente se la concibe como si estaría ubicada más allá de las cumbres de las montañas andinas. No corresponde al concepto católico del “cielo”.

Al mismo tiempo el Aka Pacha, es el plano medio, este mundo donde viven los seres humanos y los animales. Es el aquí y el ahora, es la tierra que pisamos y habitamos. Es el espacio en el que se expresa la Pachamama a través de las cosechas.

Y por último el Manqha Pacha, es el plano inferior, el mundo de abajo, de adentro, es un espacio cerrado, oculto, secreto y encubierto. Dicen que también es la morada de la principal diosa andina, la Pachamama, y de otros como del Supay, y no corresponde si se refiere al concepto católico del “infierno”.

Por otra parte  no se puede dejar de lado  el gran movimiento económico que genera Todos Santos.

Generalmente el movimiento económico se da en las periferias, desde la compra de insumos para la elaboración de la tan conocida Tanta Wawa y las diferentes macitas, el transporte que se utiliza para dirigirse al cementerio e incluso  quienes contratan a los chicos cantores en el cementerio.

No nos olvidemos también  de los hornos  panificadores que contratan a mayor personal para la elaboración  de las tan requeridas  macitas, además que se requiere  gente que pueda satisfacer la demanda de la población.

En algunos casos esta festividad se extiende hasta  el 8 de noviembre ya que en esta fecha muchas personas poseen las  denominadas ñatitas a quienes se les pide favores y protección.

“Hay algunos que no tiene una ñatita sino tienen cinco o seis y pasan una fiesta  fantástica” destaco el antropólogo Mamani.

No debemos olvidar que la fiesta del 2 de noviembre es una fecha de luto para los bolivianos, no porque se despida  las almas de los seres queridos sino porque al promediar las 10 de la mañana del 2 de noviembre de 1979  el Coronel Natusch Busch orquesto una masacre para ocupar el poder político  que estaba  por militante del partido MNR y MIR donde también figura el nombre del dictador Luis García Meza, el golpe a la democracia dejo cientos de muertos y heridos hasta la fecha sin justicia, la historia siempre recordara la masacre.

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